cautela

Escrito por albondigaperezosa 19-10-2014 en pensamientos varios. Comentarios (0)

...y entonces me besó. Yo que ya había tirado la toalla y pensaba que jamás se repetiría aquello... casi se me para el corazón cuando noté su contacto.


Y tuve miedo, temía que si me movía bruscamente o la miraba con demasiada intensidad, recordase que ya no quería nada conmigo y que aquello era un tremendo error. Así que me limite a seguir sus movimientos, me volví barro y me amoldé a sus caricias deshaciéndome en sus manos. Ralentice mis latidos para dejarla marcar el ritmo, rehuí el contacto ocular por si volvía a quejarse de mis ojos negros tan intimidantes... y paso a paso me llevo hasta su cama. 


Entonces, a punto de echar el polvo más cauteloso de mi vida, recordé que el mayor placer de recibir un regalo es destrozar el papel, que solo se desenvuelve con cuidado algo que debes dejar intacto, y no quiero ser la única que salga de aquí marcada.