albondigaperezosa

hoy tengo un buen día

Escrito por albondigaperezosa 10-12-2013 en pensamientos varios. Comentarios (0)

Que bonito cuando te dejas conocer, cuando tienes uno de esos maravillosos ratos en los que hablas de todo y de nada, de ti y de mí, salvas el mundo y escribes tomo y medio de tu teoría filosófica después de comer, frente a un café lento y una mesa de trabajo que te espera y a la que te resistes a volver. Que bonito cuando creas lazos. Que bonito y que poco lo hacemos.


N, L.M.

Escrito por albondigaperezosa 08-12-2013 en pensamientos varios. Comentarios (0)

Acordarme tanto de ti despierta mis nervios, temo que sea el preludio de un encuentro inesperado. Quizá un andén del metro, quizá un Corte Inglés en Navidad, quizá… te vea y no sepa qué decirte.


Alta tensión

Escrito por albondigaperezosa 07-12-2013 en pensamientos varios. Comentarios (0)

Es como… a ver cómo te lo explico…

¿Sabes esos cables de alta tensión que no se pueden tocar? Esos que siempre tienen carteles de “¡Peligro!”. Si tocas esos cables tu cuerpo es atravesado por una corriente eléctrica de alto voltaje que lo mantiene pegado al cable impidiendo que te sueltes mientras altera tu sistema nervioso y tu frecuencia cardiaca. Alguien me dijo una vez, aunque dudo que sea cierto, que durante el calambrazo no pierdes la consciencia, que tu mente sabe lo que está pasando pero la electricidad le impide al cuerpo atender a la orden cerebral de soltarse.

Pues algo así es lo que me pasa contigo.

etiquetas

Escrito por albondigaperezosa 05-12-2013 en pensamientos varios. Comentarios (0)

No te preocupes por responder a esa pregunta todavía, está claro que autodefinirse nos ayuda a entendernos, pero precisamente a veces lo que ocurre es lo contrario. Nos imponemos una etiqueta que realmente no nos corresponde y vivimos acorde a ella, esto nos genera un conflicto bastante gordo, porque aunque no se vean, ni se oigan, ni dejen moratones, los conflictos con uno mismo  son los peores en los que cualquiera se puede ver involucrado.

Ya nos etiquetan demasiado sin consultarnos como para que además nosotros mismos nos carguemos todavía con más calificativos innecesarios, que nos condicionan e incluso determinan, a veces en contra de nuestra naturaleza. Nos ponen nombre, apellidos, nacionalidad, derechos y deberes, a algunas hasta nos ponen pendientes solo por el mero hecho de nacer. Y después de eso nos cae encima, así sin elección: idioma, cultura, familia, clase social… y por si fuera poco tendemos a colgarnos más cartelitos nosotros solos a medida que pasan los años. Incluso en la situación que me estás explicando tratas de decidir a qué lado de la calle quedarte cuando aún no sabes donde calienta más el sol. Eres adulto, hay ciertas cosas que puedes elegir, y son bien pocas, así que no las desperdicies. No te empeñes en ponerte una etiqueta que dirija tu vida. Vive, sigue tus impulsos, haz lo que te haga feliz, rodéate de quienes te aporten aquello que te agrada… y a medida que pase el tiempo iras descubriendo quien eres, la etiqueta se irá escribiendo sola, y únicamente cuando se escriben solas tenemos la certeza de que encajan con nosotros y no de que nosotros estamos encajando en ellas. Disfruta de la libertad de que haya espacios en blanco en tu vida, deja que se rellenen con tu yo real.